El siguiente texto es una versión propia de “PARA HUIR”, de Manuel Vicent (El País, 29 de mayo de 1994).
Me gusta el fresco de las mañanas de primavera, el olor a café recién hecho y ser el primero en abrir el periódico. Me gustan los huevos con chistorra, las conversaciones sobre la existencia de Dios y el sol de una tarde de domingo en invierno, justo después de la siesta y antes de la merienda. Me gusta Miguel Delibes en verano y Tolkien en otoño, la llanura de Castilla desde el vagón de un tren cuando vuelvo a casa y Antonio Machado cuando me voy. Me gusta el vino tinto los sábados por la noche y el vermú los domingos; me gusta cocinar para muchos y los amigos que se quedan a comer y se levantan después de cenar, los juegos de mesa y que me cuenten historias, da igual que sean mentira.
Me gustan los abrazos con palmada en la espalda, los “siéntate y me cuentas” y los “solo llamaba para charlar”. Me gustan los campos dorados en agosto y los prados verdes de mayo, me gusta el sonido del arroyo en la montaña, el Lacrimosa del Réquiem de Mozart en cuaresma y el Mesías de Haendel en adviento. Me gustan los textos evocadores, el barroco en el arte, la claridad de los amaneceres de verano y el quejío de Camarón. Me gusta escribir a mano, pisar la nieve el primero y el olor a libro nuevo. Me gusta la misa en latín, la textura de las camisas recién planchadas, los calcetines finos y largos y los zapatos blandos y el colchón duro. Me gusta el sonido de la cucharilla rompiendo la crema catalana, comer las migas de pan que quedan en el mantel al partir el pan y los barquitos en la sopa.
Me gusta andar descalzo, la sopa muy caliente y que el arroz se pegue en la paella del sábado. Me gusta ver bailar a las parejas mayores, que me des la mano al pasear y el olor de la tormenta en verano. Me gustan los caminos de tierra, la tapa dura en los libros y los márgenes anchos, las casas con chimenea y los viajes por carretera comarcal. Me gusta dormir tapado, no poner despertador, el olor a pan recién hecho y los nocturnos de Chopin en verano. Me gusta la lluvia en la ventana, el rugir de la tormenta y la inmensidad del cielo estrellado en verano. Me gusta leer despacio, reír a carcajadas y querer a borbotones.



Continuará... Al menos con otro sobre "cosas que hacen que merezca la pena".